Para enviarnos informes, fotos y videos puede contactarnos en info@moto.it
KEvin SchwantzUn título mundial frente a los cuatro de Eddie Lawson y los tres de Wayne Rainey. Sin embargo Él es el más querido"Los aficionados ven el corazón que le pones. Cada vuelta a toda velocidad, siempre. Lo aprecian", explica la leyenda estadounidense.
El número 34 se lo debe a su tío, que competía en motocross. ¿La Suzuki Pepsi de 1989? «Quizás la moto de carreras más bonita de la historia. Blanca, impecable, con ruedas blancas». ¿Las motos de MotoGP de hoy? «Demasiado aerodinámicas, no son bonitas». El campeonato del mundo de 1993 llevaba la cicatriz de la lesión de Rainey. «Me llamó y me dijo: te lo has ganado, te has puesto en posición de ganar si yo cometía un error. Y cometí un error. No creas que no te lo mereces». Palabras que significaron todo para Schwantz.
¿Los salarios? «Un salario base de entre 2 y 3 millones de dólares, hasta 5 millones con bonos. Un contrato diferente: pago por carrera, así que Suzuki no se arriesgaría si me lesionaba». Su emotiva retirada en Mugello en 1995: «Alegría y dolor. Lo había dado todo, pero sabía que la vida se había acabado». Su regreso a los 49 años en las 8 Horas de Suzuka: «Quería intentarlo, conseguir tiempos competitivos, y luego se acabó».
¿Rossi o Márquez? "Valentino. Lo que ha hecho y sigue haciendo por este deporte es increíble". Consejo para Bagnaia: "Quédate donde te sientes mejor o busca un nuevo reto, pero vuelve a lo que te hizo ganar". ¿Hoy? "Todavía me gusta apretar en la pista, rodar más rápido que la vuelta anterior. Sigue siendo la misma adrenalina".