Compartir
Ves un scooter estacionado, súbete y bájate. Llegas a tu destino y lo dejas donde quieras. ¡¿Simple no?! O eres un ladrón o ya conoces las ventajas de compartir: la posibilidad de utilizar un bien sin poseerlo. Milán, Roma, Turín son solo algunas de las ciudades donde compartir es una realidad consolidada y una alternativa al transporte público, ya se trate de scooters, bicicletas o patinetes... estrictamente eléctricos.